Misión
La Escuela Normal Superior María Auxiliadora de Cúcuta es una institución formadora de maestros y maestras intelectuales de la pedagogía, con competencias comunicativas, liderazgo comunitario y capacidad de innovación científica, pedagógica y tecnológica; fundamentados en la investigación pedagógica y comprometidos con la transformación social desde el carisma salesiano
Visión
La Escuela Normal Superior María Auxiliadora de Cúcuta se proyecta al año 2030 como una ESCUELA FORMADORA DE FORMADORES, líder en la región, comprometida con la formación y cualificación de maestros con calidad humana, competencias pedagógicas, investigativas, tecnológicas y ciudadanas que contribuyan a la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y en paz
Meta
Formar nuevas maestras, profesionales de la educación, intelectuales de la pedagogía, comprometidas en el ejercicio honesto de la ciudadanía, desde las nuevas tendencias de la educación y principios de la Filosofía Salesiana.
Nuestros Fundadores
San Juan Bosco
Juan Bosco nació en Castelnuovo d’Asti el 16 de agosto de 1815 en una familia de campesinos. Su padre, Francisco Bosco, murió cuando Juan tenía solamente dos años, y Margarita Occhiena se quedó sola criando a Antonio, José y Juan.
Con una dulce firmeza y una fe infinita, Margarita, sabia educadora como lo era, convirtió su familia en una iglesia doméstica. Desde niño, Juan empezó a sentir el deseo de ser sacerdote.
Santa Maria D. Mazzarello
María D. Mazzarello nació el 9 de mayo de 1837 en Mornese (norte de Italia). Era una chica alegre, sencilla, amable y fuerte a la vez, entusiasta y muy trabajadora. Además de ayudar a su madre en las tareas de casa y a cuidar de sus hermanos (era la mayor de 9), trabajaba con su padre en la viña y tenía tiempo para ayudar a otras familias del pueblo, ser catequista de su parroquia y hacer grupos festivos con las niñas y jóvenes de su pueblo. Se abrió a la fe acompañada por sus padres y por su sabio director espiritual don Domingo Pestarino.
Símbolos
Bandera
La Bandera de la Escuela Normal está conformada por dos franjas iguales, dispuestas en forma horizontal: Rosada y Azul, el color rosado y el azul, imprimen el sello mariano de la devoción a la Auxiliadora. Rosado: Expresión de la niñez y juventud, destinataria de la obra educativa. Azul Celeste: Indica la aspiración más profunda de la persona humana que es poseer el infinito, poseer a Dios a través de la realización del proyecto de vida. Simboliza los valores espirituales, pilares de la institución, vida de gracia, transparencia y amor a la Iglesia, valores que, cultivados desde la infancia, educan a la paz y a la armonía consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y con Dios.
Escudo
El Escudo representa la espiritualidad Salesiana que en la Escuela Normal es método educativo y estilo de vida. En el borde inferior se observa el nombre de la Institución, que hace honor a la Virgen Auxiliadora, madre, guía y luz de todo educador salesiano. Centro superior: se observa la corona de María Auxiliadora en medio de las palabras Virtud y Ciencia, metas a las que tiende toda verdadera educación; en todo el centro se aprecia la imagen de la Auxiliadora en el trasfondo del Sol, imagen de Cristo presente en la Eucaristía, luz que alumbra a toda la humanidad, y que ofrece a su Madre como maestra y guía en la misión que confía a la Familia Salesiana.
Objetivos Institucionales
- Formar maestros integrales con estilo salesiano y con competencias pedagógicas, investigativas, tecnológicas y humanas que contribuyan a la transformación educativa y social, respondiendo a los desafíos del siglo XXI.
Valores Institucionales
La Escuela Normal Superior María Auxiliadora se distingue por la formación de nuevas Maestras, fundamentadas en los valores del humanismo integral Cristiano, el liderazgo comunitario, el compromiso social, la ciudadanía, la investigación, la autogestión e innovación científica, pedagógica y tecnológica, desde el enfoque del Sistema Preventivo y sus tres principios constitutivos: la razón, la religión y el amor, que conducen a ser buenas cristianas y honestas ciudadanas
Reseña Histórica
La Normal comienza su historia como “Colegio de Cúcuta,” cuando en el año 1934, fue creada por la Honorable Asamblea Departamental según la Ordenanza Nº 04 del 20 de marzo de 1934, como Bachillerato clásico o Académico, llamado “Colegio de Cúcuta”, el cual desde el primer momento fue pensado para señoritas provenientes de familias con escasos recursos, el cual, solo comenzaría a funcionar, a partir del 1935, cuando el gobierno departamental hiciera los nombramientos de “cuatro profesores, una directora, la vicedirectora y un profesor de piano, violín y solfeo”.
Con el Decreto, del 30 de enero de 1935 el Gobernador del Departamento Luis Hernández Gutiérrez y el Director de Educación Pública Dr. Felipe Ruan, realizaron los nombramientos del personal directivo.
Por Decreto No. 593 del 16 de diciembre de 1934, en vista de que las jóvenes por sus escasos recursos, difícilmente podían ingresar a la educación superior y se les debía capacitar para la lucha de la vida, el Gobernador ordena cambiar la orientación del Colegio de Cúcuta y seguir los planes y programas normalistas oficiales, en consecuencia, se aumenta el número de profesores y se nombra una profesora directora de práctica docente, mediante los Decretos No. 1829 y No. 71 de 1939; así mismo se establece una Escuela Anexa al Colegio, la Demetrio Mendoza, para que las estudiantes pongan en práctica los conocimientos técnicos recibidos en el aula.
Durante los años que corrieron desde 1940 hasta 1949, se organiza la práctica pedagógica, de acuerdo con los modelos entonces preestablecidos y los criterios señalados oficialmente: condiciones personales, condiciones administrativas y condiciones docentes; las primeras maestras graduadas recuerdan la intensidad y corte patriótico-nacionalista que se vivía en la Institución y testimonian que en el colegio se daba una muy buena educación para niñas pobres (entrevista a Zobeida Eljach, primera egresada como maestra del colegio de Cúcuta). Sin embargo, a pesar de que el personal directivo cumplía con todas las exigencias del momento, el Colegio de Cúcuta no contaba con laboratorios de física, química ni un local amplio para su Escuela Anexa que cada día tenía más demanda.
Así las cosas, en el año 1949, en el marco de la urbanización y la expansión industrial, un 19 de enero, llegan a la Ciudad de Medellín, procedentes de la frontera, el Canónigo Canciller Manuel Sorzano y el Vicario Párroco de San José de Cúcuta, con la carta petitoria para la Superiora Provincial de las Hermanas Hijas de María Auxiliadora, Madre María Bernardini, de asumir el Colegio de Cúcuta para dar a las niñas de la clase media y baja una formación oficial y cristiana.
El 10 de marzo de 1950, el excelentísimo Señor Rafael Afanador y Cadena, Obispo de la Diócesis de Nueva Pamplona, emite el Decreto 361, en los siguientes términos: “Considerando la petición de licencia, hecha por la Inspectoría Colombiana María Auxiliadora de Medellín, para fundar una Comunidad en Cúcuta, decreta: “Autorizase a Reverenda Madre Superiora Provincial de la Comunidad de Hijas de María Auxiliadora de la Provincia Colombiana o a su delegada para fundar una casa de su comunidad en la Ciudad de Cúcuta y con el fin de encargarse de la formación normalista de la juventud femenina, conforme a los métodos pedagógicos de San Juan Bosco”.
El 28 de marzo de 1950, el entonces Gobernador del Departamento, Doctor Lucio Pabón Núñez, con el Decreto Nº 248, crea la Escuela Normal Regular para señoritas y dispone poner el nuevo establecimiento bajo la dirección de las Hermanas Salesianas. De este modo la Normal de Señoritas pasa a ser dirigida por las Hijas de María Auxiliadora. Las tres primeras religiosas salesianas que llegaron fueron Sor Mariana Jaramillo, Sor Inés Jaramillo y Sor Francisca González, las cuales comenzaron a atender 320 estudiantes junto con once maestras, llenándose así los pasillos, de lo que, entonces era una casa compartida con la “permanencia” o cárcel municipal, con las dificultades que esto significaba.
La Normal también contaba entonces con un internado y recibió apoyo para su funcionamiento. En cuanto a lo educativo, comenzó a implementar la filosofía salesiana basada en la religión, la razón y la amabilidad; así, con el apoyo incondicional de las autoridades eclesiásticas y civiles, el afecto y el apoyo de la sociedad cucuteña enorgullecida con su presencia, la comunidad religiosa enriqueció la historia de la que hoy es la Escuela Normal Superior María Auxiliadora, hecho que referido a la luz de la historia del nacimiento de las normales en Colombia, reviste especial atención para los analistas de la pedagogía, por cuanto manifiesta aspectos ideológicos relevantes para la historia de la educación y que para la Normal como tal, revela desde entonces dos aspectos muy importantes: en primer lugar itinerario y sentido de una educación católica que se entronizaba en el seno de las familias, con la presencia de religiosas salesianas cuyo carisma propiciaba la formación de la ciudadanía en el ámbito de la cultura popular y la reflexión social en una ciudad que ya mostraba comunidades marginales y, en segundo lugar, la creación de espacios y ambientes educativos sustentados en un ideario que ve en la educación liberadora de la mujer, un enorme horizonte en tanto experiencia que la empodera, le da sentido a la vida y contribuye a formar la familia y el pueblo, en contraste con los paradigmas sociales predominantes que restringían el papel femenino a espacio de las tareas artesanales y domésticas.
El 1° de febrero de 1953 la Normal fue nacionalizada mediante contrato escrito entre el Dr. Lucio Pabón Núñez, Ministro de Educación y el Dr. Oscar Vergel Pacheco y se le da el nombre de Normal Nacional María Auxiliadora, lo cual significó su independencia del Departamento.
Con el Decreto 968 de 1995, se autoriza a las Normales para otorgar el grado de Bachiller con profundización en pedagogía al culminar el grado 11°, se determina además, que sólo puede ejercer la Docencia como Normalista Superior quien culmine el Ciclo Complementario quedando inscrito en el escalafón con la categoría 4° (cuarta).
De igual manera el Decreto 0709 de abril de 1996, presenta el reglamento general para el mejoramiento profesional en los campos de formación: Pedagógica, Disciplinar especifica e Investigativa, Deontológica y en Valores.
Así mismo el Decreto 1372 del 10 de octubre de 1997 establece la Razón Social de la Normal como Escuela Normal Superior, Instituto que ofrece desde el grado preescolar hasta el IV semestre del ciclo complementario.
Por medio de la Resolución No. 380 de febrero de 1999, el MEN le da la acreditación previa como Escuela Normal Superior y con la Resolución No. 075 de enero 22 de 2003, la acreditación de calidad y desarrollo como Escuela Normal Superior.
En el año 2008 los pares académicos visitan la Normal para la Evaluación de Acreditación de calidad del Programa de Formación Complementaria.
La Institución se sigue guiando por el Decreto 4790 del 19 de diciembre de 2008 por el cual se establecen las condiciones básicas de calidad del Programa de Formación Complementaria de las Escuelas Normales Superiores
Mediante la Resolución N° 6986 de 6 de agosto de 2010, se autoriza el funcionamiento del Programa de Formación Complementaria por un término de cinco (5) años que luego se prorrogan por ocho (8) años más, hasta el 28 de enero de 2019, cuando el MEN, a través de la Resolución 000837 de enero de 2019, una vez realizada la visita de verificación de condiciones de calidad en agosto de 2018, resuelve renovar la autorización de funcionamiento por el término de otros 8 años.
La propuesta de formación de la Escuela Normal Superior María Auxiliadora está inspirada, desde sus orígenes, en el HUMANISMO PEDAGÓGICO DEL SISTEMA PREVENTIVO de Don Bosco con la impronta al femenino de Madre Mazzarello. Dicho humanismo se basa en el sentido cristiano de la vida y en la visión optimista del ser humano, de aquí se deriva el compromiso prioritario por la FORMACIÓN INTEGRAL.
Como PEDAGOGÍA el Sistema Preventivo es acompañamiento y orientación de los procesos de desarrollo integral, es un estilo de convivencia educativa y una propuesta integral de valores.
El Sistema Preventivo de Don Bosco y Madre Mazzarello, descansa en tres pilares fundamentales:
La Razón, valora al joven en su creciente proceso de personalización y de socialización y todas las realidades humanas con sentido crítico, respetando su autonomía y libertad. La razón invita a compartir los valores asumidos libremente, ella implica toda la capacidad de comprensión, diálogo y paciencia sin límite de todos los actores educativos. Desde este pilar acogemos el reto de acompañar a la niña y la joven en la formación de su sentido crítico y de su capacidad de comunicación asertiva, que la abre al diálogo con las distintas disciplinas del saber que contribuyen a su formación como nueva maestra que aprecia y utiliza las ciencias en búsqueda de la competencia y la profesionalidad.
La Religión, posibilita al joven y la joven desarrollar su dimensión trascendente, los educa en la fraternidad en cuanto les recuerda su realidad de hijo e hija de Dios y hermano, hermana de las otras y los otros. Este pilar nos recuerda que el objetivo último de nuestra propuesta es la formación de la nueva maestra con una visión de FE. Para Don Bosco, es el ciudadano que tiene fe y pone al centro de su vida el ideal del hombre nuevo en Cristo.
La Amabilidad; desde el punto de vista metodológico es LA BONDAD, actitud humana que es caridad sobrenatural. Es este pilar el que marca la identidad de un ambiente, una propuesta, una interacción salesiana caracterizada por un amor que se expresa en una sana convivencia, una acogida plena, un clima de confianza y familiaridad y una comunicación. Desde la óptica de este pilar actuamos con una lógica inclusiva a todo nivel.
Fortalecen estos pilares del humanismo cristiano que inspiran la Institución, dos perspectivas muy vitales en al ámbito filosófico. Una: La acción comunicativa, asumida desde la Escuela de Fráncfort, en especial con la obra de Jürgen Habermas “Teoría de la Acción Comunicativa”, con cuyos enunciados se fundamentan la convivencia armónica, la formación de la dialogicidad en las prácticas pedagógicas y docentes, así como los principios y prácticas para la inter subjetividad, la integración de comunidades de hablantes e interlocutores válidos, la realización de la ciudadanía, la formación de comunidad, el respeto por la palabra y derechos del otro, entre otras virtudes de una escolaridad.
Por otra parte, la perspectiva ontológica, pensada y formulada desde las concepciones de ser humano y racional, capaz de construir en forma autónoma su propio saber, su propio lenguaje que es a su vez su propio mundo. Por ello se elige y orienta la selección de saberes pertinentes, vinculables, actualizados, con rigor y fortaleza epistémica, de naturaleza disciplinar y pertinencia sociocultural para esta región y nación.
Dentro de esta propuesta de formación es central la creación del ambiente humano, esto en clave pedagógica crea condiciones positivas y motivadoras para la relación educativa y para la construcción del proyecto de vida personal e institucional.
La propuesta educativa para la formación de las nuevas maestras, dentro de la filosofía, alcanza significatividad y pertinencia en el medio porque es una educación al servicio de la persona, comprometida con la construcción de la nueva sociedad, ética y abierta a lo trascendente, para la justicia y la solidaridad, orientada al descubrimiento del propio proyecto de vida, creadora de cultura, que valora lo lúdico y el tiempo libre, que promueve la investigación, que prepara las nuevas profesionales de la educación con alta calidad humana y científica.
Filosofía y Principios Institucionales
La Filosofía de la Institución …
Principios
Los principios pedagógicos de: EDUCABILIDAD, ENSEÑABILIDAD, PEDAGOGÍA, CONTEXTO e INTERCULTURALIDAD, indican las condiciones que median el acto educativo mismo y la organización para la gestión educativa, que se convierten en el cuerpo del saber formal que todo educador requiere para su ejercicio profesional.
➢ La educabilidad: la posibilidad de todo ser humano de ser sujeto y objeto de la acción educativa, esto remite inmediatamente al proceso de desarrollo del ser humano en todas sus dimensiones gracias a la acción educativa.
➢ La enseñabilidad: la posibilidad que tiene toda ciencia de ser enseñable, o mejor, enseñada. Toda ciencia debe convertirse, desde su historia y epistemología, en potencial y en contenido de formación para niñas y jóvenes.
➢ La pedagogía: principio integrador en la Escuela Normal, se comprende como un saber que articula la reflexión crítica, la acción educativa y la formación humana en la construcción de la identidad docente. Desde los aportes de Olga Lucía Zuluaga, se reconoce como un campo de conocimiento histórico y cultural que permite interpretar la escuela, el maestro y las prácticas educativas, mientras que, en consonancia con Ricardo Lucio, se asume como la disciplina que orienta de manera consciente la educación, vinculando teoría y práctica para transformar la realidad. se constituye en el fundamento que da coherencia a los procesos de enseñanza, aprendizaje, investigación y formación integral, propios de la naturaleza normalista.
➢ El contexto: entendido como un tejido de relaciones sociales, económicas, culturales, que se producen en espacios y tiempos determinados, permite identificar las condiciones humanas y sociales que promueven la educabilidad, reconoce las condiciones de enseñabilidad que generan elementos de referencia para la construcción de propuestas curriculares pertinentes, y promueve espacios de reflexión pedagógica en torno al quehacer profesional diario del maestro formador como el de la futura maestra para desarrollar procesos de formación pedagógica; indica las adecuaciones de lo que debe enseñarse y aprender.
➢ La interculturalidad: el intercambio y la interacción entre diferentes culturas, promoviendo el respeto, la comprensión y la valoración de las diferencias culturales. Fomenta la convivencia pacífica y el diálogo entre personas de diferentes orígenes culturales, reconociendo la diversidad como una riqueza.
Política de Calidad
En la Escuela Normal Superior María Auxiliadora de Cúcuta, nos comprometemos a brindar un servicio educativo de alta calidad en los niveles de preescolar, básica, media y Programa de Formación Complementaria, fundamentado en la excelencia académica y la idoneidad pedagógica. A través de la mejora continua de nuestros procesos institucionales y el cumplimiento de los requisitos legales, garantizamos la formación de educadores con sensibilidad social, liderazgo y una sólida vocación de servicio, contribuyendo así a la transformación de la sociedad desde el testimonio y la pedagogía del amor
Objetivos de Calidad
1. Mantener la mejora continua que evidencie el servicio educativo de calidad, el cuidado de la casa común, generando compromiso en la viabilidad y ejecución de los objetivos del MACRO PROYECTO y en la formación de ciudadanas corresponsables en la construcción de una sociedad sostenible.
2. Promover una educación integral en todos los niveles que ofrece la institución, que dinamice valores y principios salesianos, genere una conciencia ambiental, desarrolle estándares académicos, competencias, derechos básicos de aprendizaje en un contexto accesible, innovador, inclusivo, con equidad y proyección social.
3. Fortalecer las competencias investigativas y didácticas de los estudiantes del Programa de Formación Complementaria bajo la luz del carisma salesiano.
4. Consolidar el «espíritu de familia» en todas las interacciones de la comunidad educativa, promoviendo la mediación y el diálogo.
5. Dinamizar el proceso de Pastoral como eje transversal que favorezca el crecimiento en la fe, la convivencia en un ambiente salesiano de participación e integración comunitaria, que promueva la responsabilidad social, el cuidado de la vida y acciones en favor del planeta.
6. Evaluar y optimizar sistemáticamente los procesos de gestión directiva, académica, administrativa y comunitaria para asegurar la satisfacción de las necesidades de la región.
Modelo y Enfoque Pedagógico
El modelo pedagógico institucional es Integrador y permite articular los enfoques socio-crítico-cognitivo-constructivista, por competencias y humanista con identidad Salesiana, el cual reconoce que el conocimiento se construye mediante procesos de interacción social, mediación cultural y reflexión crítica. En este sentido, la institución promueve prácticas pedagógicas que favorecen la participación activa de los estudiantes en la construcción de sus aprendizajes.
Lev Vygotsky plantea que el aprendizaje se produce a partir de la interacción social y la mediación cultural, destacando la importancia de la zona de desarrollo próximo como espacio donde el estudiante puede avanzar en su proceso de aprendizaje con la orientación de otros. Este enfoque resalta el papel del docente como mediador pedagógico que orienta el desarrollo cognitivo y social del estudiante.
Por su parte, David Ausubel señala que el aprendizaje significativo ocurre cuando los nuevos conocimientos se relacionan de manera sustancial con los saberes previos del estudiante. En consecuencia, el proceso educativo debe partir del reconocimiento de las experiencias y conocimientos previos de los estudiantes para favorecer la construcción de aprendizajes duraderos y significativos.
Asimismo, Paulo Freire propone una concepción crítica de la educación basada en el diálogo, la reflexión y la participación activa de los estudiantes en la construcción del conocimiento. Desde esta perspectiva, la educación se concibe como una práctica de libertad que promueve la formación de sujetos capaces de interpretar y transformar la realidad.
De igual manera, Philippe Perrenoud destaca la importancia del desarrollo de competencias docentes que permitan a los maestros enfrentar los desafíos de la práctica educativa. Entre estas competencias se destacan la capacidad de organizar situaciones de aprendizaje, gestionar la progresión del aprendizaje, evaluar formativamente y reflexionar sobre la práctica pedagógica.
En coherencia con estos referentes teóricos, la Escuela Normal Superior María Auxiliadora integra el Saber, el Hacer y el Ser; el Desarrollo Humano Integral y el Carisma Salesiano (Razón, Religión, Amabilidad) promoviendo una formación basada en la reflexión pedagógica, la investigación educativa y el desarrollo de competencias profesionales que contribuyan al mejoramiento continuo de la calidad educativa.
La articulación de estos aportes teóricos permite fundamentar un modelo pedagógico orientado al desarrollo de competencias cognitivas, comunicativas, socioafectivas y profesionales que contribuyan a la formación integral de los estudiantes.
Reseña Histórica
El enfoque pedagógic…




